Ramón Cuevas Martínez

ISO 37001. Gobiernos, pero también, empresas menos corruptas

La mayoría de los estudios sobre corrupción coinciden en señalar que esta epidemia está presente en todos los paises del mundo y en todas las culturas, sin embargo, también señalan que entre menor nivel de desarrollo del país, la corrupción esta más extendida a lo largo del entramado institucional, lo que invariablemete nos lleva a pensar que entre mayor debilidad institucional tienen las administraciones públicas, son más corruptas.

Sin embargo, no solo el gobierno es corrupto, el soborno es parte de la actividad económica cotidiana. Si atendemos la opinión del Instituto Mexicano para la Competitividad, “los índices de percepción de la corrupción muestran que ésta existe en todos los países, pero suele estar más extendida entre menor sea el nivel de desarrollo económico”.  Por otro lado,  de acuerdo al Fondo Monetario Internacional (FMI) cada año se pagan entre 1,3 y 1,75 billones de euros en sobornos en el mundo, una cantidad que representa el 2% del PIB mundial.

Esta realidad preocupa mucho a la comunidad, por ejemplo en México, la sociedad civil organizada logró que se pusiera en marcha el primer Sistema Nacional Anticorrupción, que impacta en los gobiernos, sin embargo, cuando se propuso que este sistema tuviera alcance en el sector privado y social, simplemente la iniciativa no prosperó.

Ante esta realidad, se ha logrado establecer un sistema de gestión que combate la parte más visible de la corrupción, que sin duda es el soborno.

La Norma ISO 37001:2016 Sistemas de Gestión Antisoborno define a la corrupción como el "conjunto de actitudes y actividades mediante las cuales una persona transgrede compromisos adquiridos consigo mismo, utilizando los privilegios otorgados, esos acuerdos tomados, con el objetivo de obtener un beneficio ajeno al bien común", y establece los requisitos para implantar un Sistema de Gestión Antisoborno en las organizaciones, ayudándoles a prevenir, detectar y gestionar adecuadamente posibles conductas delictivas de soborno, cumpliendo con la legislación y otros compromisos adquiridos de forma voluntaria.

Es aplicable sólo para el soborno, no trata específicamente de fraude, cárteles y otros delitos de monopolio/competencia, lavado de dinero u otras actividades relacionadas con prácticas corruptas.

Forma parte del sistema general de gestión del riesgo. Comparte aspectos con otros sistemas de gestión como por ejemplo ISO 19600 sobre Gestión del Compliance. Así mismo adopta la estructura de alto nivel (High Level Structure – HLS-) de ISO/IEC, que permite a todos los modelos de gestión de ISO disponer de estructura y contenidos esenciales comunes.

 

También especifica los procedimientos para gestionar una adecuada política antisobornos de una manera proporcional y razonable dentro de las empresas; entre otros requisitos, la ISO 37001 establece:

  • Una política antisoborno y sus procedimientos
  • El liderazgo de la alta dirección, así como compromiso y responsabilidad
  • La designación de una persona que vele por el cumplimiento del modelo de compliance establecido
  • Formación del personal
  • Evaluación del riesgo de soborno y la realización de procesos de debida diligencia para proyectos y socios del negocio
  • Controles, financieros, comerciales, contractuales y de adquisiciones
  • Procedimientos de información e investigación
  • Acciones correctivas y mejora continúa.

Dentro de la norma ISO 37001 se integra el concepto de funcionario público y si  incluye también el perfil de candidatos.  En algunas ocasiones, el acceso inminente a la función pública puede propiciar comportamientos inapropiados para conculcar la independencia del futuro funcionario. A tales efectos, ese tipo de conductas se equiparan a soborno con funcionario público a todos los efectos.

Esperamos que muchas organizaciones gubernamentales y empresariales se interesen en implantarla.