Paul Valdés Cervantes

Movilidad, seguridad y desigualdad en el Estado de México 

Uno de los principales problemas de los municipios en el Estado de México tiene que ver con el tiempo y la manera en que nos trasladamos de un lugar a otro.

Generar políticas a favor de la movilidad y la calidad de vida en las ciudades es impostergable. Un mal ejemplo es el fracaso del doble no circula como una medida para reducir la contaminación en la Zona metropolitana del Valle de México, y eventualmente puede suceder en la Zona Metropolitana del Valle de Toluca.  

La opinión pública demanda mayor infraestructura y políticas para mejorar la movilidad y la seguridad. De acuerdo a datos de una encuesta telefónica estatal en Estado de México de Parámetro (www.parametro.com.mx), la principal problemática percibida por los mexiquenses es la seguridad pública con el 57.4%, seguida por la corrupción con el 13.8%, y el desempleo con el 11.2%. Destaca que la evaluación sobre la planeación del crecimiento urbano ordenado y sustentable alcance un nivel de desaprobación ciudadana del 50%.

Asimismo, poco más de la mitad de los mexiquenses (52.8%) consideran poco o nada seguro vivir en su municipio; 45.2% ha sido víctima (él, ella o algún miembro del hogar) de algún delito durante el último año, en la mayoría de los casos los delitos fueron cometidos en el espacio público.

En otras palabras, la gente ha dejado de caminar sus calles, hecho que también impacta en el tema de salud pública. Las ciudades de hoy nos están enfermando. Vivimos en ciudades “obesógenicas” cuyas calles no podemos caminar por inseguridad y falta de espacios, y el ritmo al que vivimos en los centros urbanos es cada vez más acelerado.

En el evento de Smart City Puebla de febrero pasado se concluyo que la desigualdad es otro de los retos principales que enfrentan las ciudades. Se trata de las brechas que se están generando en la sociedad a nivel digital, de género y de bienestar.

La actualización de los niveles socioeconómicos 2014 de la Asociación de Agencias de Inteligencia de Mercado y Opinión Pública (www.amai.org) advierte de esta creciente polarización entre los niveles socioeconómicos. Dicha clasificación se realiza con datos de INEGI a partir de variables como los niveles de ingreso, educación del jefe de hogar y equipamiento de la vivienda.

En el Estado de México, los niveles socioeconómicos más altos A/B, y C+ representan el 5.2% de la población total, los niveles socioeconómicos D+, C- y C alcanzan el 26.2%, y los niveles D y E alcanzan el 68.6% de la población total.  Queda un enorme reto para que sociedad y gobierno logren reducir esta brecha de oportunidades y bienestar social.

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