Impacta economía colaborativa en la movilidad urbana

El futuro del transporte público individual será más parecido al servicio actual que provee Uber

CABILDO // Staff

Es innegable que la incursión de las plataformas de economía colaborativa de transporte en América Latina es una realidad, aunque la estrategia utilizada por empresas como Uber ha sido la misma en cada país, es la respuesta de los gobiernos la que varía significativamente. Ejemplificando. La regularización de Uber en México fue relativamente rápida, mientras que el gobierno de Argentina decidió prohibir todas sus operaciones. Sin embargo, estas particularidades no afectan solamente a América Latina, los gobiernos han tenido que reaccionar sin tiempo suficiente para analizar la intrusión de un servicio que afecta directamente el sistema de transporte público individual.

El servicio que ofrecen estas plataformas colaborativas ha dejado en evidencia las ineficiencias del servicio tradicional de “taxis”. El avance tecnológico y la mayor conectividad en la población han permitido que una simple aplicación logre mejorar sustancialmente la calidad del servicio sin impactar el costo de provisión. No obstante, la creación de valor de este tipo de aplicaciones no termina ahí. El software admite flujos de información en tiempo real, el uso de tarifas flexibles y dinámicas permite una asignación de recursos más eficiente aumentando el bienestar de la sociedad. Esto último es de suma importancia para el transporte urbano donde los desequilibrios son comunes ya que la oferta se encuentra regula-da y la demanda presenta alta volatilidad durante las distintas horas del día.

Pese a los problemas que se puedan o se han presentado para el uso de estas plataformas, ha quedado claro que el futuro del transporte público individual será más parecido al servicio actual que provee Uber que al modelo tradicional de taxis: presenciamos un cambio de paradigma y de actividades.

Está en manos de cada gobierno elegir como incorporar avances tecnológicos para mejorar la movilidad y el sistema de transporte urbano.

Sin embargo, cualquier decisión requiere de una reflexión acerca de:

·         Regulación: La naturaleza de las plataformas de economía colaborativa hace que la competencia por el mercado sea intensa y resulte en mercados concentrados (en poca competencia en el mercado). La regulación del transporte urbano es local y deberá ser consistente con los principios básicos de competencia adoptados.

·         Derechos de propiedad: La resistencia a la entrada de Uber y otras plataformas se debe principalmente a la incertidumbre existente respecto a su impacto en el valor de las licencias de taxi. En ese sentido, es importante que cada gobierno establezca claramente el alcance de los derechos de propiedad sobre el transporte público individual y la interpretación de cada sistema de movilidad que los afecte.

·         Manejo de la tecnología: el uso de apps mejorará el sistema tradicional de taxis en todas las ciudades y debería ser implementado. Más difícil será la consideración de las opciones en términos de quién y cómo se realizará el desarrollo de apps, su implementación, la administración y el trabajo de actualización continua e integración con sistemas de información existentes.

·         Política de transporte: Es común que ciudades con dificultades financieras consideren el mercado tradicional de taxis de forma aislada y exclusivamente como un mecanismo generador de rentas. Ciudades sin presión presupuestaria tienen más libertad para imponer incentivos que afecten la oferta y demanda de taxis de forma que complemente y no sustituya el sistema de transporte público de buses y metro.

La economía colaborativa del transporte presenta grandes retos para las ciudades de América Latina. Sin embargo, el desafío se presenta como una oportunidad única para mejorar la movilidad urbana y diseñar un nuevo paradigma de transporte.